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Todo ser humano, mentalmente saludable, quiere prosperar. Quiere surgir y mejorar sus condiciones de vida materiales así como tener el entorno emocional más relajado y tranquilo posible. En las políticas públicas tanto como en la interrogante moral cristiana, siempre ha sido una cuestión desafiante el qué hacer para atender a los más humildes, cómo darle una mano de verdad eficiente a los pobres, cómo actuar ante los más pobres de los pobres. Siempre nos preguntamos cómo mejorar sus condiciones de vida, sus expectativas. Doy algunas respuestas. De entrada, reconocer el reto, asumirlo como tal, no ser indiferente ante un ser humano que sufre, que está lacerado por la precariedad material. De inmediato, asumir que lo esencial es dotarlo de las herramientas que le permitan la maravillosa experiencia del logro, motivarlo hacia el logro y la evolución. Y lo principal, es ponerle en sus manos además de la formación para el trabajo por supuesto, la opción de empleo estable, de calidad, que le reporte un conjunto de beneficios socioeconómicos. Si a todas las familias pobres, se les permite que sus integrantes que están en edad productiva (o económicamente activos, como se dice técnicamente) accedan a empleo estable, su realidad cambia para bien de inmediato. Comienzan a programarse, con incentivo para el ahorro, se van poniendo metas mes a mes para ir mejorando su vivienda y las condiciones de formación de los niños de ese hogar. Si no están estudiando comienzan a promover el inicio o retomar los estudios. Si están matriculados, pues se empieza a dotarlos de los materiales escolares que les faltan. En la casa se hará mercado en condiciones más apropiadas, y como es lógico comienzan de inmediato a mejorar su la alimentación. Y una cosa muy importante, en el seno familiar se sentirán capaces, tendrán la emoción de sentir que con su trabajo, su capacidad, logran sus cosas, su avance, su evolución, progresan. Se forjará en tal núcleo familiar un espíritu de gran motivación al logro, experimentarán que sus metas se cristalizan con trabajo, ahorro y con esfuerzo. Es un crecimiento en libertad, con empeño y tesón, sin la dependencia de lo regalado. Es empleo estable, esa es la opción, no otra, es el empleo el instrumento para luchar y superar la pobreza. @williamojeda1
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