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Un Nuevo Tiempo nació como partido regional en el Zulia, movimiento electoral alrededor de Manuel Rosales, y luego, hace tres años, como organización política nacional. Rosales tiene el mérito compartido con Omar Barboza de haber convocado, luego de la campaña de 2006, a la conformación de una de las mesas de dirección política de mayor representatividad nacional.
Entonces tomé prestada de Teodoro Petkoff una expresión: la de "entronque histórico", que pretendía referirse al encuentro entre las izquierdas adeca y la que se desprendió de la corriente comunista (como el MAS, por ejemplo), ambas presentes en el PDN de 1937 luego escindido. A UNT lo conformaron tres afluentes: una disidencia de AD que pugnó por cambiar el modelo leninista de partido en esa organización; quienes habíamos respaldado la precandidatura de Petkoff en 2006, principalmente disidentes del MAS; y la disidencia de PJ, conformada mayoritariamente por líderes políticos de pertenencia socialdemócrata. De esa confluencia surgió el caudaloso río que es hoy UNT, el partido más votado después del PSUV. Más allá de ayudar a articular una vasta alianza de fuerzas democráticas frente a la tentación totalitaria encarnada en el tiranuelo de Miraflores, UNT tiene la tarea histórica de ocupar ese espacio de centroizquierda, de democracia popular, de socialismo democrático, que se requiere para dar gobernabilidad a las democracias al mismo tiempo que se consiguen niveles aceptables de justicia e igualdad de oportunidades. Se trata de estar a la izquierda de la oposición pero a la derecha del PSUV, de ser una alternativa frente a quienes creen que luego de Chávez habrá que imponer otro autoritarismo pero de derecha, y claro frente a esa ultraizquierda alocada e ignorante que gira alrededor del PSUV. UNT quiere ser una casa donde, dado su discurso de inclusión social, de justicia, de reivindicación de los más pobres, puedan mudarse con comodidad los millones que día a día se defraudan por el discurso vacío, por la ambición desmedida, por las promesas incumplidas del tiranuelo y sus acólitos. Es una tarea que debemos compartir con otras organizaciones con igual visión con las que alguna vez deberíamos conformar un Polo Nacional Socialdemócrata. A tres años de iniciada la fundación de UNT, todavía es muchísimo lo que falta por hacer y muchas las atrofias heredadas que debemos superar. Pero la referencia está allí, el instrumento está allí, para que el pueblo y especialmente las jóvenes generaciones políticas de este país, lo hagan suyo. Que, como escribí en algún poema que suelo pronunciar en discursos partidistas por el país, pueda este partido anunciar "lo que ha de ser y ya va siendo. Es decir, la patria liberada, y, más allá de la vida y de la nada, eso que llamamos alborada y que no es sino el despuntar de un nuevo tiempo".
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@EOchoaAntich (Twitter)
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