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Hoy no tenemos nada que celebrar, un 4F que no pasara por debajo de la mesa, la imagen: menos democracia, más represión.
Horas en la calle, buscando rutas alternas para llegar al destino final: la Asamblea Nacional, fueron empañadas por la peinilla, la ballena y el perdigón a la altura de Plaza Venezuela. “Coincidencialmente” cuando se transmitía la cadena nacional en radio y televisión. Frente a tan nefasto panorama, surgen siempre las mismas interrogantes: ¿cuál es el próximo paso? ¿Qué hacer? LA SITUACION. Venezuela se encuentra tal vez en el periodo más difícil de su historia republicana, como consecuencia de la grave crisis política, social y económica que padecemos producto de las arbitrarias decisiones de la”revolución” en el poder. Pero es aun más duro y difícil, para quienes sufren de manera directa las consecuencias del arbitrio, el ciudadano de a pie, los desposeídos, el más pobre, ellos a quienes se les expropio el salario con la devaluación o ellos a quienes les desgarraron el alma porque perdieron un familiar en un arrebato del hampa. Es a ellos a quienes dedicamos nuestra lucha y nuestro combate diario. Combate, que se seguirá dando en la calle hasta tanto vuelva sonreír la esperanza y podamos empezar a ver en el horizonte un futuro de reencuentro y solidaridad, como de seguro lo conseguiremos. Sabemos que la construcción de la Venezuela posible es difícil, no se decreta de la noche a la mañana. Sin embargo, estamos convencidos que este año 2010, el Bicentenario, puede ser y será el año de la recuperación ciudadana frente al poder y, además, también en el que vamos a asegurar las bases fundamentales para que nuestra nación, sea un País de encuentro y no de crispación política. LA RUTA. Primero que nada es vital LA CONFIANZA, la confianza de los ciudadanos, la confianza de que sus jóvenes, sus estudiantes, sus dirigentes políticos estén atinando en el rumbo que hemos dibujado a la salida de la crisis: una ruta electoral que debe estar signada por ser el eco de la protesta social y construcción de la alternativa sobre la base de la unidad, reconciliación y propuesta política; es en la coherencia de ese camino y en la responsabilidad a la hora de recorrerlo donde encontraremos el asidero popular que nos permitirá ser mayoría en la Asamblea Nacional. Mentiríamos si no reconociéramos que aún estamos sufriendo los efectos más duros de la crisis de un gobierno en desbandada, que ante el agotamiento del discurso recurre a la represión como expresión de su política autoritaria. Pero el llamado es a que tengamos el temple para perseverar y el arrojo necesario en esta tarea, imprescindible, para poder conquistar el Futuro que se nos pretende arrebatar. El segundo planteamiento es LA RECONCILIACION, en los últimos tres años ha sido la bandera del movimiento estudiantil y de la juventud, también de la dirigencia política, pues en nuestra lucha por la libertad, no olvidamos la concepción de Patxi López cuando señala que: "La verdadera libertad es la que no excluye ni divide”. La reconciliación expresa el abordaje de una nueva forma de hacer las cosas, nos acerca, facilita la cohesión social y fomenta la igualdad de oportunidades. La tercera propuesta es EL PLAN, un plan que profundice la lucha de los últimos años, que consolide la organización electoral no solo en las grandes ciudades sino también en la periferia, un plan que incluya a los ciudadanos en su construcción, que se haga desde nuestros Partidos de adentro hacia afuera, pero también de afuera hacia adentro. Un plan que refleje esfuerzos pero también sacrificios, tenemos que saberlo. Pero también tenemos que decirlo, y tenemos que explicarlo a los ciudadanos. Puesto que, la lucha por la conquista de la libertad y la reconstrucción de la democracia es una tarea colectiva, esa misma que comenzó hace 200 años y aun no culmina, esa que hoy cuando asumimos el Futuro tenemos la obligatoria responsabilidad de liderar.
Y en cuarto lugar, LA ESPERANZA, que no necesariamente significa soñar despierto. La esperanza, es entender la dificultad del momento que atravesamos, pero por encima de eso tener claro cuál es nuestro rumbo. Venezuela es un País que se crece en las adversidades, escogimos el camino tal vez más duro y difícil: conquistar los cambios desde lo democrático y desde lo electoral, pero de eso también se trata, de asumir un compromiso serio con Venezuela, porque aunque creamos en el Voto como herramienta fundamental de nuestra lucha, desde el asfalto también se construye el Futuro. Y eso, tanto el Presidente como su Gobierno, lo saben. Ricardo Sánchez Dirigente Nacional JDS-UNT Twitter: @RicardoiSanchez
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