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Desde esta bella tierra que se asoma entre el misterio y la belleza del Pacífico y la Selva Amazónica, celebramos el Día de la Zulianidad. El 28 de enero es el Día de la conciencia de ser zuliano y expresión de regionalismo nacional y positivo. El 28 de enero de 1821 la provincia de Maracaibo decidió separarse de manera absoluta del yugo español, sellando la independencia definitiva de Venezuela.
En el año 2002 después de consultar y hacer el obligado y minucioso análisis histórico, decidimos que cada 28 de enero conmemoremos el día de la zulianidad para resaltar que después de diez años de cruentas batallas, es a partir de la movilización y reclamo del pueblo zuliano, bajo el liderazgo del prócer Rafael Urdaneta que pasamos a ser libres e independientes del gobierno español y nos sumamos a la gran Colombia en igualdad de condiciones con Nueva Granada, Venezuela y Ecuador. El día de la zulianidad, rescata y eleva las circunstancias históricas que dibujaron nuestro modo de ser, pensar, actuar y creer. Una página que brilla en nuestra historia como fuerza mágica que nos recuerda y compromete en la lucha iniciada por nuestros antepasados y nos inspira a defender en cualquier terreno y circunstancias, nuestra tierra, nuestros derechos y nuestras raíces. Siempre hemos sido un pueblo rebelde, pero una sociedad próspera, democrática, autosuficiente y determinada lo que nos ha mantenido en la mira de tiranos ambiciosos y desmedidos que siempre han querido tener a un Zulia vencido y doblegado lo que nunca lograrán. Hoy las banderas de lucha deben flamear con más fuerza y arrojo. Es por la justicia social y la justa distribución de la riqueza petrolera y carbonífera que dilapidan y regalan y que en buena parte se llevan de nuestra región. Nuestra lucha es por lograr imponer una política de nuevo cuño, moderna y con rostro humano que nos conduzca al crecimiento, la mejora y un futuro mejor. Es el afán por lograr la oportunidad del renacimiento de los procesos que hacen viable la vida y el motor que impulsa el crecimiento y el progreso. El pueblo tiene que avanzar en la movilización y organización, no es posible permanecer quietos sin defender el presente y futuro de nuestra patria. Tenemos que vencer para levantar una gigantesca alianza de corresponsabilidad entre los niveles, nacional, regional y municipal del estado, el sector privado, organizaciones no gubernamentales y las fuerzas armadas nacionales. Retomar nuestros valores en la construcción de lo público y autonomía de los poderes y de una sociedad que pueda crecer en su diversidad y pluralidad. A la gente se le agota la paciencia ante el drama que vivimos tras una economía en declive con un bolívar macilento, la terrible inseguridad, el desastre del racionamiento de la electricidad y el agua, el desempleo creciente, millones de personas viviendo en ranchos y pare de contar. Venezuela es un país rico, lleno de pobres y con terribles calamidades. No hay razón ni explicación que valga, es una verdad que nos lleva a luchar por la vida y vencer la muerte. La zulianidad hecha Venezuela es optar entre hundirse o surgir para salvar a las próximas generaciones. La zulianidad hecha patria es enterrar la violencia que se hace muerte. La zulianidad hecha amor es luchar por el futuro de nuestros niños, jóvenes y estudiantes. La zulianidad es seguir la estela de Henry Thoreau quien, en el siglo XIX escribió “ bajo un gobierno tirano, torpe e injusto, el lugar adecuado para el hombre justo es luchar con dignidad, la cárcel o el exilio”. Manuel Rosales Guerrero
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