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“Siempre Listos” fue la frase acuñada por Baden Powell para inculcar en sus jóvenes scouts la vocación de trabajar, con ética y disciplina, en la conquista diaria de sus objetivos. Y es a la que recurro cada vez que pienso en el futuro y en nuestra enorme misión: aportar nuestro grano de arena en la construcción del país que soñamos. Un país combatiente, luchador y, sobretodo, solidario. Ese es el motor que nos impulsa a asumir los retos y el que nos ha guiado en nuestra corta carrera política y así seguirá siendo.
Haití nos ocupa hoy. Y no porque la inseguridad, la devaluación, el racionamiento eléctrico y el autoritarismo sean menos importantes, sino porque esa tragedia nos obliga a saldar una deuda histórica: 200 años son los que nos separan del respaldo que brindó Haití a nuestra causa libertaria: 6.000 fusiles, 15.000 libras de pólvora, 15.000 libras de plomo, 30 oficiales, 600 voluntarios haitianos y una flotilla de pequeños barcos, entre otros, fue su ayuda sin reparos. Hace 200 años Haití fue solidaria con nuestro Libertador y hoy, en el Año del Bicentenario, Venezuela no puede responder sino con solidaridad. Política de Solidaridad o Solidaridad de la Política. En nuestro Municipio Baruta, el Alcalde Gerardo Blyde acertó en su reacción ante la tragedia. Con mucha rapidez, la Alcaldía y sus vecinos instalaron un Centro de Acopio, con el apoyo masivo de voluntarios y estudiantes que se encargan de organizar y trasladar la ayuda que, a esta hora mientras escribimos, debe estar en alguna calle de Puerto Príncipe brindando abrigo a quien lo necesita. En Baruta respondimos no porque se asuma la Política de la Solidaridad, sino porque creemos en la Solidaridad de la Política, más cerca del ciudadano que siente el dolor ajeno como propio. Es el legado que impulsa Gerardo y que nosotros respaldamos. Ya van varias decenas de toneladas de comida y agua e incluso se brindó insumos, hidratación y alimentos a los 30 héroes, estudiantes de la UCV, que fueron despedidos desde Baruta para ayudar en las labores humanitarias en territorio haitiano. Blyde acertó porque la ayuda a Haití es la retribución de las bendiciones que recibimos durante la difícil situación de lluvia y derrumbes que vivió el municipio a fines del 2008. Un ejemplo a seguir para el Gobierno Nacional, pues es en Haití donde debe estar Venezuela y no en Honduras. Haití es una oportunidad para que el Gobierno demuestre que puede ser confiable, para que no se repita lo vivido en Vargas o en la vaguada de 2005. Es una oportunidad para demostrar que puede abrirse a los ciudadanos y no seguir en la intolerancia en la tragedia o en la crispación en el dolor que vivimos los Baruteños en diciembre de 2008. Haití nos acerca, tendemos nuevamente la mano, lo hicimos dentro del Movimiento Estudiantil y así el Gobierno no quiera, Haití recibirá el abrazo fraterno de Baruta, de la Venezuela que se abre paso en la adversidad, pues hoy, como siempre, aquí estamos “siempre listos” para servir. Ricardo Sánchez Dirigente Nacional JDS-UNT
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