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De acuerdo con lo que son sus principios ideológicos y su accionar en defensa de los derechos y libertades de todos los ciudadanos, así como de la necesidad de crear condiciones que favorezcan el desarrollo del país y la creación y mantenimiento de fuentes de empleo digno para todos, Un Nuevo Tiempo, en la voz de su Secretaria General del estado Bolívar, Grecia Cabrices, aboga por la pronta firma del contrato colectivo de los trabajores siderúrgicos.
“Un Nuevo Tiempo acompaña las luchas de los trabajadores de todo el país por sus reivindicaciones legítimas y demanda cambios en la sociedad que contribuyan a una mejor distribución de la riqueza. Y esa no parece ser la decisión del Ejecutivo nacional, quien prefiere diferir la negociación del contrato colectivo, de los trabajadores de Sidor, desviando la atención hacia un tema distinto como es la propiedad de las acciones de la empresa, el cual no resuelve, sino que más bien posterga y aún pone en peligro los derechos adquiridos y las aspiraciones de los trabajadores accionistas de la empresa”, dijo Cabrices. Enfatizó que “el modelo estatista y seudo socialista propuesto por el gobierno no concibe al trabajador como accionista y dueño, ni acepta sus aspiraciones de mejoramiento económico, y que más bien ataca la propiedad privada, reservando ésta sólo para el Estado. Un Nuevo Tiempo defiende los derechos de los trabajadores y extrabajadores accionistas Clase B de SIDOR y al mismo tiempo exige se garantice un manejo productivo y competitivo de la empresa, que permita que dichas acciones mantengan su valor y produzcan beneficios a sus titulares, como lo han venido haciendo en la actual administración de la empresa”. Afirmó que tras el anuncio de la nacionalización de SIDOR las acciones perdieron un 10% de su valor en el mercado, por lo que se preguntó ¿Será por el conocimiento que se tiene en el mercado de la situación deficitaria, de despilfarro y mala gestión que actualmente lamentablemente exhiben nuestras empresas estatales, incluída la industria petrolera? La Secretaria General de la tolda azul en Bolívar aseveró que “Un Nuevo Tiempo no defiende el llamado ¨Capitalismo salvaje¨, pero tampoco el estatismo a ultranza, el capitalismo de Estado que está impulsando el gobierno como modelo económico único para el país. Abogamos por una economía mixta, donde el control del Estado se ejerza fundamentalmente sobre las áreas estratégicas como el petróleo y la minería, y se ejerza en ellas eficientemente y donde el resto de los sectores de la economía se desarrollen ya sea por el sector privado, por el sector público donde éste pruebe saber gestionar competitiva y eficientemente, o por capital mixto, público y privado”. RESPONSABILIDAD Resaltó que el Gobierno nacional ha tenido “durante 9 años representantes de alto nivel en la Junta Directiva de SIDOR, hasta Ministros, que han representado el 40% de las acciones en manos del Estado, y una estructura completa como es la CVG velando por la actuación de SIDOR. Y ha alabado sus resultados. ¿Cómo es posible que hoy pretenda lavarse las manos de su participación en su administración, en sus éxitos o errores? ¿Es que no ha cumplido su función?”. Argumentó que la ciudadanía conoce que “la polítización de la gestión de esas empresas las ha llevado a resultados deficitarios operativos y financieros, y a la persecución política y la exclusión de muchos meritorios trabajadores. ¿Es eso lo que los guayaneses quieren para SIDOR?”. Por otra parte, señaló que la estatización de SIDOR requeriría invertir una inmensa suma de dinero del Tesoro Nacional, que no crearía riqueza ni puestos de empleo adicionales. ¿Por qué no se dedican esos recursos a las inversiones que requieren las empresas básicas, a crear las nuevas empresas tantas veces ofrecidas por el gobierno y necesarias en la región para estimular el desarrollo productivo y crear nuevas fuentes de empleo? Destacó que en la región se debe aplicar planes certeros para mejorar la calidad de vida de los habitantes del estado Bolívar. “Se debe emplear los recursos provenientes de la renta petrolera en solventar los graves problemas de inseguridad pública, salud, suministro de agua potable, servicio eléctrico confiable, vivienda, y transporte dignos, entre otras necesidades desatendidas por el gobierno que hoy agobian al trabajador y a los ciudadanos de Guayana”.
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